Raúl o el ejemplo del futbolista profesional
La noticia triste del final de Liga en España es que Raúl se pierde el campeonato tras lesionarse el sábado durante el partido disputado en la Romareda, frente al Zaragoza, y en el que hizo el gol que adelantaba a los de Pellegrini en esta particular lucha entre el Real Madrid y el FC Barcelona para conseguir el título.
El fútbol tiene muchísimas curiosidades y coincidencias. Esta lesión y este gol se producen en el mismo campo en el que debutó el jugador en Primera y muchos periodistas le dan ya casi por finalizada su relación con el Real Madrid pese a que aún le queda un año de contrato. En fútbol todo es posible, pero no sería bonito terminar lejos del Bernabeu la carrera de Raúl como madridista.
Raúl es un jugador que levanta diferentes opiniones. A mí su exclusión de la lista de la selección española que disputó la Eurocopa de Suiza y Austria me supuso una alegría porque confirmaba el cambio generacional de fútbol español y era el primer paso para conseguir el título, como así ocurrió. Era tanto el peso que Raúl tenía en el vestuario que estorbaba en lugar de ayudar y esto lo supo leer Luis Aragonés a la perfección y gracias a una decisión valiente, impopular, consiguió el gran éxito del fútbol español.
La presencia de Raúl en el mundial de Alemania ya fue cuestionada tras la lesión que sufrió y le aparto durante muchas semanas del campeonato liguero. Incluso se apuntó que la marca deportiva ADIDAS que patrocinaba a ambos, selección y jugador, supo jugar sus influencias para que Raúl no se cayera de la lista. El caso es que con él en el equipo no se ganó. Y sin él fuimos campeones de Europa.
Pero la película de Raúl con el Madrid es otra. Formado en los brazos del eterno rival, el Atlético de Madrid, llega a la Castellana cuando el fallecido Jesús Gil desmantela la cantera rojiblanca. Y desde entonces sólo se le conoce una novia futbolística. Su Madrid. Es la imagen de las modernas copas de Europa, aun recuerdo los pases de torero capote en mano sobre el césped. Para los aficionados madridistas de treinta años o menos es difícil entender la imagen del Real Madrid sin Raúl.
Y encima tiene una cosa muy positiva. Su ejemplo como deportista es impresionante. Se cuida siempre pensando en el fútbol. Hace el entrenamiento continuo, con el trabajo de campo, con la alimentación, con el descanso, con su correcta vida de familia. Y además es una persona que tiene una buena imagen en la que puedes confiar. Es mucho más icono que Beckham para el mercado español. No se le conocen salidas de tono o frases insultantes y siempre ha sabido mantener alta la rivalidad Madrid-Barça sin faltar al respeto.
Parece lo que muchos definirían el yerno ideal, aunque sería difícil casarlo con la hija de algún profundo aficionado barcelonista. Y por ello Raúl tiene que acabar su carrera en el Real Madrid, en su equipo, del que ha sido su imagen. Es bueno para el fútbol y es el mejor ejemplo para los más jóvenes aficionados.


