Una Liga previsible donde una letra cambiada da la sorpresa


La segunda jornada de Liga en España ha sido sobre todo previsible. Es cierto que el sábado el Hércules dio la campanada en el Camp Nou derrotando al FC Barcelona pero el resto de la jornada ha tenido resultados esperados por los aficionados, como demuestra la Quiniela, que paga muy bien el pleno al 15 y decente el 14, pero es una ruina para el 13 y aciertos sucesivos. Si el Barça gana habría peñas que acertando el 15 pierden dinero.
El Atlético de Madrid está arriba, como apunta su interesante arranque de campeonato y los equipos de la clase media están donde deben estar, mientras que los equipos que apuntan hacia los apuros confirman que los van a pasar mal, como es el caso del Mallorca y Levante.
Afortunadamente y por lo que se ha visto estas dos jornadas aparentemente estamos en un campeonato que va a tener una disputa mayor que en temporadas anteriores. Es previsible que los dos equipos de referencia, Madrid y Barça, no van a sumar tantos puntos como el bonito duelo que se vivió entre Guardiola y Pellegrini el pasado año, pero además vamos a contar con una importante “clase media” donde dos de los recién ascendidos, Hércules y Real Sociedad, no van a ser meros comparsas por mantener la categoría, sino que tienen sus aspiraciones de comodidad, mirando a los clásicos europeos como Sevilla, Valencia y Villareal. Y sigo alertando con el Málaga, que de pasar apuros en años anteriores apunta a la clase noble. No es fácil hacer cinco goles fuera de casa.
A todo ello hay que sumar la “salsa” que ofrece Mourinho en cada rueda de prensa. De momento habla más que juego se ve en su Real Madrid. Y esto es bueno y necesario para el fútbol. Si no fuera por estos alicientes, por estos alborotos, la pasión del fútbol no tendría la importancia emocional que tiene.
Hablando de emociones ilustro este artículo con el vídeo del Barça-Hércules, donde se demuestra que una letra cambia mucho, igual que un centímetro para que el balón dé en la madera o vaya dentro. Hubo un duelo bonito, espectacular, entre la “S” y la “Z”. Valdés no estuvo fino, sobre todo en el primer gol encajado. Valdez estuvo acertado en dos ocasiones, en sus dos ocasiones, y si la primera puede ser una jugada fortuita, el segundo tanto lleva la firma de un mundialista. Es un gol muy de fútbol alemán, de donde procede. Esperemos que se adapte bien, pese a las dudas que tengo con tanto “alemán” en el fútbol español. Y cierro con la mejor emoción que he vivido esta semana. He escuchado muchos goles, pero pocos tan especiales como el segundo del Hércules cantado por Teddy García, cuyo enlace también pongo aquí para deleite de todos vosotros.
http://www.nciradio.es/noticia.php?not=2861

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