Un año histórico para el fútbol español que abre una nueva etapa económica
El 2011 que estamos a punto de cerrar es un año importante porque supone el broche de un calendario futbolístico europeo que marca ciclos. En 2008 España ganó la Eurocopa, que fue el primer paso para el campeonato mundial de 2010. Ahora en el próximo 2012 España tiene que revalidar su título de campeón para seguir mostrando la hegemonía del futbol europeo y mundial.
Este título de selecciones se ha visto acompañado por un gran ciclo deportivo el FC Barcelona que ha ganado dos Mundialitos de clubes con muchos jugadores procedentes de su cantera y se ha consolidado como el líder del fútbol español, bajo la dirección técnica de Pep Guardiola. En los últimos tres años su gran y eterno rival, el Real Madrid, sólo ha conseguido un título, la Copa del Rey de este año 2011, primer título que ha conseguido José Mourinho. Y recuerdo que para ganar los Mundialitos antes hay que ganar la Champions, como así fue.
Aparentemente el fútbol español está en un momento dulce, pero la realidad económica es otra. Estamos en un momento de contrastes. Muy gran nivel futbolístico pero unos cimientos de quiebra económica preocupantes. Las deudas del fútbol español son insostenibles, y mucho más en el marco de crisis actual y global.
Quiero destacar el término global. Nos cansamos de leer que esta crisis es mundial, y llevan parte de razón, pero en el caso del fútbol hay algo diferente. De los más de treinta equipos que se han acogido a la Ley Concursal (antigua quiebra o suspensión de pagos) sólo uno es de fuera de España: el Portsmouth inglés. Para mí, que soy muy superficial en conocimientos económicos, las cifras siempre son absolutas, verdades incontestables, y cuando veo que todas las suspensiones de pago son españolas (salvo la excepción citada) estoy convencido que la crisis en el fútbol no es global, sino más bien autóctona, un producto netamente nacional, Made in Spain desgraciadamente exclusivo.
Y me temo que irá a peor. Algunos equipos han utilizado muy bien esta legislación mercantil. El Levante ha salido reforzado y deportivamente se aprecian sus logros. Por el contrario equipos como Hércules (con tres suspensiones en los últimos 10 años) y Zaragoza, son ejemplos, entre otros muchos, de un mal funcionamiento de esta práctica legal.
Pero las deudas afectan también a los grandes: Barcelona, Madrid, Valencia CF y Villarreal están viviendo momentos económicos difíciles pese a competir reiteradamente en Europa. Especialmente preocupante la situación de los castellonenses que viven su peor crisis deportiva.
2012 va a ser preocupantemente peor. El cambio legislativo va a impedir a los clubes acogerse a la Ley Concursal para evitar los descensos, pero es que además hay un detalle que ha sido poco comentado para las economías del fútbol español: la absorción televisiva de La Sexta por parte de Antena 3. El “chollo” de los derechos televisivos se va a acabar para los grandes clubes. TV3 ya anunció hace meses que no iba a pujar por los partidos televisados. Y la guerra Mediapro (La Sexta) con PRISA (Canal +) sigue afectando a los clubes.
Tengo claro que los presupuestos de los clubes van a bajar, no se van a mover las cifras a las que estamos malacostumbrados pero no quiero terminar sin un canto de Esperanza. Todo lo malo de esta situación es el primer escalón para un cambio del reparto televisivo. Ahora los clubes españoles negocian por separado sus derechos y retribuciones económicas por los partidos televisados. La crisis de los clubes y el nuevo marco televisivo con el predominio de Antena 3 va a producir a medio plazo un mayor protagonismo de la Liga de Fútbol Profesional, LFP, para que sea la patronal del fútbol la que negocie exclusivamente los derechos, que es lo lógico y lo que defiendo desde hace años, como pueden confirmar los habituales lectores de mi blog.


