La Selección supera en audiencia a Belén Esteban
El fútbol español sigue dándonos alegrías y no me refiero a la última victoria sobre Lituania (3-1, que también) sino a la gran victoria televisiva de la Selección Española que superó en el “share” a la aparición en televisión de Frank, el esposo (bueno, no estoy seguro) de la “TV Star” Belén Esteban.
El partido de España disputado en Salamanca obtuvo un “share” (porcentaje de hogares que están viendo un programa de televisión) del 30,9 por ciento de los espectadores mientras que Tele 5 alcanzó un 23,3 por ciento. Hay un amplio colchón a favor de la Selección.
No tengo nada contra “la Esteban”, al contrario, me cae bien porque he visto como se desenvuelve en actos benéficos. Hace años presencié en Alcalá de Henares un partido amistoso entre el equipo local y un combinado del Atlético de Madrid para recaudar dinero para la asociación local de la Lucha contra el Cáncer y allí estaba ella, Belén, haciendo el saque de honor. El campo lleno y ella dando besos a diestro y siniestro y posando para las fotos de recuerdo con todo el mundo que se lo pedía. Gente así que colabora desinteresadamente me cae bien.
Habrá quien diga que al “share” de Tele 5 (Sálvame de Luxe) habrá que sumar el porcentaje de Antena 3 (DEC) que alcanzó un 8,4 y la suma de los dos superan al fútbol. Sí, pero no. Las teles siempre tienen un resto y el rebote no puede desvirtuar el liderazgo futbolístico en la televisión. Pero es que además la previa del partido de la selección también tuvo más audiencia (25,7) que Tele 5 y el post partido tuvo una audiencia muy llamativa, con un 22,8. Por eso me alegro que la Selección supere en audiencia al tema estrella de la prensa del corazón de esta semana.
Y esto me lleva a una reflexión mucho más importante. Estamos ante un ejemplo de la importancia del fútbol en la televisión. Fíjense que la audiencia total del día fue de 19,4 puntos para TVE y 19,3 para Tele 5. Si no es por el fútbol el liderazgo del viernes 8 hubiera sido de Tele 5. Este es un motivo más para que los clubes de fútbol profesional de la LFP se pongan de una vez de acuerdo con los derechos televisivos. Están cerca pero no llegan.
Los dirigentes están cayendo en una conversación de besugos. El actual reparto es injusto, insolidario y poco comercial. Toda la tarta se la llevan los grandes, Madrid y Barcelona, pero son tan cortos de vista comercial que no se dan cuenta que si los derechos no son de los clubes, sino de la LFP y ésta los sabe vender conjuntamente ganarán mucho más. Sobre todo porque se abrirá el melón de ventas a cadenas de televisión en el extranjero que hoy en día está en mano de las operadoras. Una venta conjunta supondrá un aumento de los ingresos totales aunque los dos grandes pierdan un poco de ingresos nacionales. La mejor propuesta que conozco es la del Villareal, que habla también de pagar por resultados deportivos y esto es una competición y el mejor tiene que cobrar más que el segundo.
No quiero terminar sin una noticia ya conocida esta semana: ni el máximo órgano disciplinario federativo ni la comisión de la LFP han encontrado motivos para sancionar al Hércules por la supuesta compra de partidos de Segunda para conseguir el ascenso a Primera. Se han cerrado todos los casos, como ya anuncié en este mismo blog cuando el Juzgado de Instrucción se negó a facilitar las transcripciones telefónicas de una investigación por corrupción política a las autoridades deportivas. Sin pruebas nunca se puede sancionar a nadie.


