El sabio de Hortaleza y de Europa
La oferta del Sevilla a Luis Aragonés para dirigir al club ha sido la noticia futbolística de la semana aunque la nueva jornada de Liga haya apagado aquella inicial voracidad mediática. El tiempo nos permite una reflexión más efectiva de lo ocurrido y como siempre hay que demostrar la admiración hacia Luis Aragonés, que fue el seleccionador que hizo campeona a España en la última Eurocopa.
Luis Aragonés es conocido con el cariñoso apelativo de “El sabio de Hortaleza”, un agradable barrio de Madrid y pese a que circulan diferentes historias sobre el origen de este nombre, en lo que sí que coinciden todas ellas era en destacar la buena visión de juego que tenía en el medio campo del Atlético de Madrid, cuando jugaba tanto en su club como con la selección española.
La sabiduría y la inteligencia es algo que no se pierde, además es agradecida, pues a poco que la cultives va ganando con el tiempo. Luis Aragonés ganó la Eurocopa con conocimientos futbolísticos, un gran equipo y una importante dosis de inteligencia y sabiduría, que comenzó con la difícil decisión de dejar fuera del grupo al mediático Raúl, superando todo tipo de presiones madridistas y de sponsors. Fue el principio del gran triunfo que lanzó a miles de españoles a la calle en el verano del 2008 para festejar el título europeo, el primero que se gana desde que España es democrática.
El presidente sevillista, Del Nido, no dudó en poner sobre la mesa la contratación de Luis Aragonés, y tan sólo 12 horas después del cese de Manolo Jiménez ya se estaba realizando la primera entrevista cara a cara entre el veterano entrenador y los mandatarios del equipo andaluz. Algunos intuíamos que estábamos ante un matrimonio imposible, aunque muchos aficionados se ilusionaron al pensar que volveríamos a ver a Luis en un banquillo.
Pero Luis Aragonés no necesita entrenar, sólo quiere cubrir su ilusión de seguir demostrando en los banquillos sus conocimientos para manejar grupos, por eso fue imposible aceptar una buena oferta económica para dirigir al Sevilla durante poco más de dos meses. El objetivo de Luis era otro y en eso no se pusieron de acuerdo ambas partes. El grado de satisfacción de Luis no es entrenar, no es el dinero: el objetivo es seguir demostrando su sabiduría, y por eso necesitaba como mínimo un contrato de estos meses y la temporada próxima
La decisión final de rechazar la oferta del Sevilla es un acierto, Luis no es un “parche” para un arreglo temporal. Luis es un maestro para dejar una línea de trabajo, como bien ha sabido leer otro gran entrenador con títulos internacionales y prudente persona. Me refiero a Vicente del Bosque, que con su sello personal mantiene un trabajo realizado en la etapa anterior de la selección y que nos puede dar la gran alegría este verano, si España es capaz de levantar por primera vez en su historia la Copa del Mundo. Equipo hay y también hay inteligencia y buen poso de sabiduría en el banquillo de La Roja.


