El problema de Florentino no se arregla con dinero

La sorprendente eliminación del Real Madrid en la ronda de octavos de la Champions League supone un fuerte varapalo a las estructuras del club que presume de ser el más importante de la historia del fútbol, aunque deportivamente este muy lejos de las lecciones de buen juego y sacrificio que han demostrado, por ejemplo, el Arsenal y el Manchester United en la misma fase eliminatoria.Florentino Perez, presidente del Madrid

Todos los aficionados del fútbol piensan enseguida en que esta eliminatoria tiene importantes consecuencia económicas para un club que este verano tiró la casa por la ventana con los multimillonarios fichajes de jugadores como Cristiano Ronaldo y el brasileño Kaká. Las consecuencias económicas de este desastre deportivo tienen una difícil evaluación a corto plazo pero puede tener unas pérdidas de prestigio e imagen más graves sobre el futuro mercantil del club en el devenir de los meses.

Estamos ante un superquipo profesional eliminado en la Copa del Rey en las primeras de cambio por el Alcorcón, un modesto equipo amateur;  tenemos enfrente a un equipo de estrellas eliminado por el Olympic de Lyon, un buen conjunto profesional con jugadores que saben lo que tienen que hacer y que luchan por defender su nombre deportivo en Europa. Y ahora sólo les queda defender la Liga en la que comparten liderazgo con un FC Barcelona cuyo líder es Lionel Messi, jugador querido y respetado por todos los aficionados del fútbol.

Aquí está la gran diferencia entre ambos conjuntos. El Madrid que preside Florentino Pérez sigue equivocado pensando que todo se puede conseguir con dinero. Y lo más importante en un deporte de equipo no se compra con todo el oro del mundo. Al Madrid le falta lo más decisivo para cautivar a toda la afición del fútbol y lamentablemente no tiene precio y no se puede comprar. Al Madrid le falta humildad y no hay ningún comercio en todo el orbe que pueda ofrecer esta virtud a sus clientes. Florentino tendrá dinero, probablemente mucho, pero su equipo no tiene la humildad necesaria para vencer y convencer en un deporte de equipo.

Hay muchos ejemplos de este comportamiento arrogante madridista, pero voy a poner sólo uno observado durante el enfrentamiento contra el OL. En la primera parte el joven delantero argentino Higuaín yerra una clara ocasión de gol, como ocurre en tantos y tantos partidos. Su compañero Ronaldo le recrimina con excesivos aspavientos sin tener en cuenta que todo un estadio y millones de teleespectadores observar está crítica pública, en lugar de hacer una demostración de apoyo para buscar el gol en la próxima acción. Esto es un ejemplo de altanería y arrogancia. En la primera parte y con la eliminatoria igualada no se puede reaccionar así. No hay justificación que excuse no arropar a un compañero tras un error, pero para saber ser persona alguien te tiene que enseñar y es muy difícil ser humilde y buen compañero cuando tu club, tu equipo y tu escudo se creen superiores a los demás. Lo que necesita el Madrid es humildad y cuando la tenga empezará a jugar bien y convencer a los amantes del fútbol.

Si te parece interesante este artículo. ¡Compártelo!:
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Meneame
  • Twitter

Otros artículos relacionados con: El problema de Florentino no se arregla con dinero

Deja tu respuesta