El fútbol español necesita una catarsis: el que no pague, que baje
La clave de esta huelga es lo que puede provocar: unos cambios profundos en el fútbol profesional y de rebote mejoras para el fútbol amateur. Aparte de esta esperanza que tengo de mejora en el fútbol hay varios aspectos de la situación del fútbol que hay que saber valorar y doy algunas claves:
- Es importantísimo el apoyo de los grandes futbolistas de la selección nacional (actuales campeones de Europa y del Mundo) que normalmente no tienen los problemas económicos del resto de los profesionales del fútbol.
- Hay que calibrar que la huelga se ha presentado para llamar la atención y enfrentase a la Patronal (LFP) pero no para alterar la gran fiesta del fútbol. La huelga se hubiera podido convocar diez días antes (los problemas eran los mismos) pero así el preaviso sólo afecta a la Liga y no supone ningún peligro para la Supercopa que organiza la RFEF y que protagonizan el Real Madrid y el FC Barcelona y que se juega ahora.
- Habrá que ver el comportamiento de los futbolistas que no tienen problemas de impagos y si apoyarán al final la huelga en las primeras jornadas de Liga. En estos momentos todos piensan en el conflicto entre jugadores y la Patronal (LFP) pero los verdaderos patronos son los clubes y todavía no hemos escuchado cual es la opinión de los grandes que sí que cumplen con sus jugadores, empezando por el FC Barcelona, Real Madrid, Sevilla, Villarreal o modestos como Osasuna, que también paga al día.
Al final la solución es mucho más sencilla de lo que parece: simplemente que se garantice el salario de los futbolistas y que ningún equipo se escude en leyes mercantiles para eludir los reglamentos deportivos. Si se consigue reforzar la idea que quien no paga, baja; el problema se solucionará y si el ejemplo profesional es bueno, el fútbol amateur también saldrá beneficiado.
Los únicos perjudicados con este convocatoria son los malos dirigentes del fútbol nacional, que los hay, y sobre ellos va a recaer toda la presión de los clubes que son honrados, de los estamentos deportivos tanto federativos como de la Administración y, sobre todo, de su principal valedor económico, MEDIAPRO, la empresa que explota los derechos televisivos que será la gran perjudicada económicamente y que no va a dejar que quienes cobran de ella sigan metiendo la pata. Confío por tanto que la huelga no llegue a celebrarse reinstaurando aquello tan sencillo del que no pague, que baje.





