La ruptura social de la Liga española
El pasado sábado todos los diarios deportivos españoles publicaron la noticia de la reunión de un reducido grupo de equipos profesionales españoles, todos ellos de primera y potentes, en los que anunciaban el inicio de las gestiones para crear una liga independiente de fútbol para gestionar de otra forma los derechos televisivos. Esta es la escenificación que el fútbol español está socialmente roto y no hay solidaridad entre los clubes.
El movimiento liderado por el Real Madrid y apoyado por los equipos que tienen contratos singulares de televisión como el FC Barcelona y el resto de equipos que reciben ayudas audiovisuales por una deformada red de televisiones autonómicas, que pagan a los clubes más dinero de lo que valen sus derechos televisivos aunque esto suponga pérdidas de dinero público a los canales regionales, es el contraataque a la rebelión de los pequeños, que semanas antes habían solicitado un cambio de la gestión de estos derechos. Y además es un torpedo en a línea de flotación de la Liga de Fútbol Profesional por no defender los intereses de los clubes aparentemente potentes.
La Liga está rota y la división no es buena. Quiero pensar que le reunión de los grandes es un farol para ganar fuerza en la futura negociación de los derechos televisivos, para demostrar poder y perder algo, pero no mucho. Es inconcebible que a los grandes se les ocurra por un momento la posibilidad de visitar algún día a un Levante, un Celta, un Hércules o un Cádiz y no ser televisados. Perder un partido televisado a los pequeños es poco. La taquilla compensa. Pero a un grande perder el impacto televisivo de la publicidad es preocupante. La fuerza la tiene la mayoría bien organizada.
Hay movimientos que uno no llega a entender y por eso este acto liderado por el Madrid me hace pensar mal, puede que equivocadamente, pero no me impide pensar y hago una pequeña reflexión sobre el Real Madrid. Todos sabemos la multimillonaria inversión que se hizo a principio de temporada. Todo sabemos el fracaso en la Copa del Rey (de poco valor económico televisivo) en la Champions (con importantes menguas de ingresos televisivos procedentes de la UEFA) pero poco nos imaginamos lo que puede perder el Madrid este año si no gana la Liga. Mucho.
Entonces pienso si la situación económica del Madrid es de verdad estable o es un reflejo de la triste situación económica de España. Mucha fachada y poco fondo. Sólo una preocupación económica de un crack financiero puede provocar movimientos tan nerviosos como los que se han vivido estos últimos días por los derechos televisivos. Los dirigentes del Madrid creen que la salvación del equipo está en los ingresos televisivos. Y se equivocan. La salvación del Real Madrid está en los títulos. Y estos no llegan. Con los títulos un equipo vale más.
Florentino ya hizo en su anterior etapa de presidente una recalificación de terrenos para capitalizar al equipo y hoy en día no tiene patrimonio de tanto valor. Sólo una imagen supervalorada puede salvarle. Pero una imagen pagada a precio justo de mercado pondría al Real Madrid en una muy difícil situación económica. Y ahora hay que pagar todas las locuras económicas del verano de 2009.
Imagen: FDV


