El fútbol como mensaje social
La ronda de octavos de final de la Champions League ha concluido con un par de bombazos: las eliminatorias del Real Madrid (sorprendente ante un aguerrido y disciplinado Olimpyc de Lyon) y del Chelsea, que cayó abatido en un duelo de película del Oeste frente al Inter de Mourinho, donde un rápido pistolero como Eto’o cerró las esperanzas londinense. Sólo podía pasar uno y el entrenador portugués salió victorioso en su regreso al estadio donde más fama internacional ha cosechado al frente del banquillo de los millonarios londinenses.
Sólo se han producido tres eliminatorias con resultados muy abultados: el Manchester superó por un global de 7-2 al Milán; el Arsenal eliminó por 6-2 al Oporto y el FC Barcelona venció ampliamente al Sttugart por un contundente 5-1. El sorteo de las eliminatorias de cuartos de final se realizará mañana y en el bombo hay ocho equipos de seis países diferentes: Alemania, España, Italia, Rusia, con un representante cada uno; más Francia e Inglaterra, ambos con dos equipos.
La Champions League, que actualmente es la mejor competición de clubes del mundo, ha dejado fuera en esta ronda a los únicos representantes que había de Portugal y Grecia, pero si miramos la lista de los ocho equipos eliminados hay dos italianos, dos españoles, uno alemán y uno inglés, además de los ya citados, lo que pone sobre la mesa una paradoja social muy similar a la situación económica de la vieja Europa.
Los países más afectados en esta ronda son Portugal, Italia, Grecia y España (Spain en inglés) que coinciden con las siglas PIGS (traducción de cerdos) que se utiliza en el seno de Europa para definir a estos cuatro países a los que nos acusas de frenar la recuperación económica. Algunos hablarán de coincidencia, de casualidad, pero en el mundo del fútbol las casualidades son las justas y desde hace muchos años vengo observando que los campeonatos los ganan los mejores. La casualidad o la suerte te pueden ayudar en un partido, pero no en toda una Liga.
Y para más casualidades otra más: sólo hay dos países que han superado la ronda de octavos sin perder ningún equipo: Francia, que sigue con sus dos equipos clasificados y Rusia, que mantiene a su único representante, el CSKA de Moscú, tras superar al Sevilla de Manolo Jiménez. Y ambos son países que están solventando bastante bien la crisis económica. Francia se mantiene como locomotora de la vieja Europa, en su particular pugna por superar a Alemania. Y Rusia es una economía emergente cuyo mercado quieren cautivar muchos países de la Europa más tradicional.
Todo ello me lleva a confirmar que el fútbol es un mensaje social y que refleja lo que se vive y se sufre en su entorno. Riquezas y alegrías; penas y tristezas. El fútbol es parte de la sociedad y como tal transmite que lo se transpira en su proximidad. Y esta última ronda de la Champions me lo ha confirmado. Arriba siempre están los grandes en todos los aspectos de la vida.


