Anoche concluyó la primera jornada de la Liga española y aunque es muy pronto ya se pueden hacer algunas valoraciones teniendo en cuenta que a estas alturas del campeonato nunca son definitivas. Lo primero es que la Liga tiene una sintonía musical de fondo, como si fuera un programa de radio y es que cuando uno ve los resultados “La Vida Sigue Igual” como entonó hace años Julio Iglesias, canción recientemente versionada y mejorada para las generaciones más jóvenes.
Y la Liga sigue igual porque tenemos un Barça que juega como los ángeles, con un triplete goleador maravilloso: Messi, Iniesta y Villa (a los que hay que sumar los Xavi, Valdés parando un penalti, y todo el resto del equipo, con un Piqué soberbio); un Real Madrid que ni con Mou en el banquillo da sensación de ser ese equipo potente que debe a aspirar a ganar Liga y Champions y un sorprendente Atlético de Madrid que gusta el desparpajo de cómo juega al ataque. Ya lo hizo en Mónaco y ayer demostró en el Calderón que tiene verdadero peligro arriba, aunque habrá que evaluarlo tras la marcha de Jurado al fútbol alemán.
Hoy da gusto coincidir en una cafetería de la capital del Reino y hacer un ejercicio de ver la cara de los clientes. Con unas mínimas dotes de observación uno puede adivinar qué aficionado es colchonero y quién es sufridor madridista. Es un ejercicio divertido y entretenido. Llevan dos años sin títulos y empiezan la Liga con el Atletico como líder y ya con un título en el zurrón. Y si uno no tiene mucha observación que ponga oreja, pues los camareros atléticos hoy disfrutan chinchando a sus clientes merengues, y viceversa.
Del resto de equipos poco se puede decir. El Sevilla sigue siendo una incógnita pues ganó con facilidad a un flojo Levante; lo mismo que el Valencia que jugó bastante cómodo frente a un desajustado Málaga. Del resto hay que esperar, quizá solo haya que dar un sobresaliente a la Real Sociedad por su debut en Primera con una victoria frente a un Villareal del que se esperaba más y hay que estar expectantes ante los próximos partidos del Hércules, que ha debutado con derrota en casa contra un equipo que pienso que va a ser un tapado esta Liga, el Athletic de Bilbao.
Por lo demás hay que reconocer que la Liga sigue igual, con errores arbitrales como los penaltis pitados contra el Barça, que no era, y contra el Levante, cuya falta fue fuera del área; y con una buena respuesta de los aficionados que ya tenían ganas de ver fútbol. Lo más destacado son los fichajes de última hora, tanto Mascherano por el Barça como Trezeguet con el Hércules, mientras que el Real Madrid sigue sin aclarar su operación salida, justo en el momento que todos los madrileños empiezan la operación retorno tras las vacaciones. Es como un vaticinio de que algo va mal y la gran duda es que qué puede pasar si el club blanco este año no gana ningún título. Lleva dos años sin levantar un trofeo y no sabemos si aguantará una tercera temporada igual. El tiempo lo dirá.
Primera jornada de Liga: La vida sigue igual y colchonera
31 de Agosto de 2010La hipocresía de los clubes en el mercado de fichajes
26 de Agosto de 2010
El reciente partido del torneo Gamper, entre el FC Barcelona y el Milan ha sido el primer paso para consolidar la salida del sueco Ibrahimovic del club que le firmó el pasado año. La falta de sintonía del delantero con Guardiola y una agresiva estrategia de Mino Raiola, agente del sueco, permiten vaticinar que el futuro inmediato del jugador no es azulgrana.
Esta situación, junto con otros fichajes gestados este verano, como el de Ozil por el Real Madrid o los que están guisándose como el de Güiza o Mascherano, ponen sobre la mesa una evidente hipocresía de los equipos de fútbol. El Reglamento FIFA de transferencias de jugadores en vigor impide muy claramente la injerencia de terceros para la rescisión de contratos de los jugadores con los clubes, en ambos sentidos. FIFA promueve en su reglamento la estabilidad contractual, pero no deja de ser un brindis al sol porque la realidad del mercado futbolístico demuestra que hay infinidad de irregularidades en este sentido.
Dicho de otro modo, un club que se viera acosado por un tercero que intenta fichar un jugador instándole a declarar públicamente que quiere irse, salir, cambiar de aires y un largo etcétera de motivos para relatar ante la Prensa podría denunciar esta actitud ante la FIFA y seguramente saldría victorioso porque la Cámara de Resolución de Disputas de Zurich tendría numerosas y abundantes pruebas, ratificadas posteriormente por la firma del nuevo contrato. Las sanciones podrían recaer tanto sobre el club comprador como sobre el agente, pero para que esto se produzca falta lo más importante: la denuncia inicial.
Y nadie en el fútbol lanza esta primera piedra porque los clubes de fútbol actúan de esta forma irregular. Lo que tu sufres una temporada lo pones en práctica la temporada siguiente contra otro club. Nadie es capaz de pedir protección de la FIFA cuando el mismo club ha podido actuar de forma irregular en traspasos anteriores, o no descarta hacerlo en un futuro. Y muchas veces el club más modesto lo único que busca es sacar un beneficio económico mayor, aprovechando este tira y afloja que puede suponer uno o dos millones de euros más.
Por ello seguimos defendiendo la grandeza del fútbol, que es el deporte más importante del mundo, el que mayores audiencias concentra, pese a que tiene Reglamentos que no se cumplen. Y da lo mismo, porque lo único que interesa al aficionado y al seguidor del club es que su equipo gane y para ello son necesarios buenos jugadores, que tienen que llegar por cualquier vía. Lo que quiere el aficionado es tener los mejores jugadores en su equipo. Le da igual la forma de conseguirlos.
La Liga empieza hoy y se confirma el viernes
24 de Agosto de 2010Ahora que todo el mundo está hablando de la primera jornada de Liga, de los horarios de los partidos, de los fichajes de última hora y de los partidos televisados en abierto y de PPV es momento de lanzar una idea importante para entender la temporada: hay que corregir a todo el mundo pues la Liga no empieza el sábado, sino hoy, martes y se confirma el viernes. Hoy martes con el Sevilla, que tiene que remontar ante el Braga en la previa de la Champions y el viernes con el Atlético en la final de la Supercopa.
Si el Sevilla es apeado hoy de la Champions es una malísima noticia para la Liga española. En ese caso todo el campeonato girará en torno a la dualidad Barça-Madrid, sin espacio para una tercera alternativa que este año sólo puede ser el Sevilla, salvo que el viernes el Atlético nos sorprenda con gran juego ante el Inter de Benítez (antes de Mourinho). Y digo buen juego porque el viernes será un gran test para evaluar esta eterna promesa que es el club rojiblanco y gane o pierda, según el juego que desarrolle, veremos si tiene aspiraciones para esta Liga, o no.
El Sevilla se juega mucho económica y deportivamente. Estar en la fase de grupos de la Champions supone unos ingresos garantizados de siete millones de euros y es una cantidad importante para cualquier equipo profesional. Y no es lo mismo la futura revalorización económica de sus jugadores si compiten en la máxima competición futbolística europea que si lo hacen en la Europa League, competición también interesante pero de mucho menor nivel competitivo.
El Valencia es un equipo que no debe a aspirar a repetir los éxitos de la temporada pasada. La marcha de Villa, Silva y Marchena son muy importantes y encima es el club con peor situación económica, dramática, de toda la Liga Profesional española. A priori no es aspirante a nada, salvo la Copa. El único equipo que puede apuntar como revelación es el Athletic de Bilbao, que mantiene el bloque ya varios años, con dos grandes futbolistas, Javi Martínez y Llorente, muy hechos profesionalmente tras su experiencia mundialista y que mantiene una gran estabilidad en su banquillo con Joaquín Caparrós.
Por abajo se prevén pocas sorpresas. Ninguno de los ascendidos parece que puedan ilusionar. El Hércules ha hecho (o esta gestionando) costosos fichajes para un recién llegado y la Real Sociedad han cambiado un importante número de su plantilla con jugadores de clase media, los denominados obreros. Ambos buscan garantizar la permanencia pero no niegan que miran de reojo los puestos europeos, con la sana ambición del ejecutivo recién llegado a una nueva empresa. El Levante es más humilde y reconoce que sufrirá para la permanencia. Ha hecho un equipo con restos de otros equipos nacionales, como ya hizo en Segunda y consiguió el ascenso, y su secreto va a estar en el vestuario y en la incógnita del debut en los banquillos de Primera de Luis García, al que le deseamos todos los éxitos.
Por ello, y tras la exhibición del Barça el pasado sábado en la remontada de la Supercopa frente al Sevilla, la Liga parece cosa de dos, salvo sorpresas agradables que veamos hoy y el viernes en la final de la supercopa europea. En caso de decepción futbolística no contaremos ni con sevillistas ni con atléticos en esta lucha, que sólo será entre el FC Barcelona y el Real Madrid. Así que quiero que el Sevilla haga una gran remontada europea y que el Atlético con Forlán levante el viernes la Supercopa en Mónaco. Cualquier otro resultado anunciará una Liga aburrida para los aficionados españoles.
El Madrid empieza perdiendo lo más importante: su señorío
21 de Agosto de 2010
El Real Madrid ha hecho público hace unos minutos la lista de convocados para el partido amistoso de mañana contra el Hércules, que es la presentación del equipo alicantino en su regreso a Primera División y el primer partido en España de los blancos, aspirantes a todo y ganadores de nada en los dos últimos años. Y la lista de convocados es mala para los aficionados al fútbol: no viajan ni Casillas, ni Ramos, ni Xavi Alonso ni Cristiano Ronaldo. El Madrid demuestra de esta forma que está perdiendo lo más importante que les dejó en herencia Don Santiago Bernabeu: el señorío y se está comportando como un equipo vulgar y prepotente.
La afirmación no es gratuita. El hecho de presentarse en su primer amistoso en España sin tres de los mundialistas que ganaron la Copa del Mundo, entre ellos el capitán Casillas, que fue quien levantó el máximo trofeo del fútbol, es un desprecio a los aficionados del fútbol, tanto alicantinos como madridistas no residentes en la capital que quieren ver a las figuras de su equipo. Las primeras voces de protesta las levantaron los peñistas madridistas de la zona de Levante cuando se anunció en la prensa deportiva madrileña la posibilidad de la no asistencia de estas megafiguras.
Habrá quien piense que el Barça hizo lo mismo en Sevilla, y así es pero en aquella ocasión el FC Barcelona de Guardiola se jugaba mucho en el envite pues era un partido oficial en el que se disputaba el primer título de la temporada y su arriesgada decisión ayudó al abultado marcador favorable al Sevilla (3-1) que esta noche fuerza una remontada del equipo azulgrana, hoy ya sí con todos los jugadores mundialistas. Por si hay dudas cabe recordar que los aficionados sevillistas estaban encantados con la ausencia de las figuras.
Por ello y aunque las decisiones deportivas parezcan similares, las consecuencias futbolísticas son muy diferentes: el Madrid no se juega nada en un amistoso salvo seguir dando lecciones de señorío y de buen nombre y el Barça se arriesgaba a la pérdida de un título. En esta comparación sale muy perjudicado el Madrid porque su actuación demuestra que le importan un bledo los aficionados, que son quienes le hacen grande comprando sus camisetas y otros productos oficiales y presumiendo de madridismo entre su entorno más próximo.
Además, la ausencia de las figuras pone en una situación incómoda al Hércules, que en su día guiado por la buena fe y pensando que venían las estrellas puso unos precios elevados por las entradas, que cualquier buen aficionado está dispuesto a pagar siempre que vengan sus ídolos aunque sea a jugar a medio gas 30 o 40 minutos. Son figuras por las que mucha gente pagaría por verlos calentar en la banda. Ahora el precio es desorbitado, desproporcionado para el aficionado que compró la entrada confiando en el buen nombre del Real Madrid.
De nada le sirve al aficionado que el Hércules pueda luchar un contrato para pagar menos de lo acordado al Madrid. No hay dinero que pueda borrar la cara de desilusión de un niño por no poder ver de cerca a Ronaldo, Casillas o Sergio Ramos. Es como si los Reyes Magos llegasen borrachos a entregar los juguetes y se equivocasen, dándoselos a los niños ricos de Madrid, olvidándose de las provincias, que también existen.
La temporada de fútbol empieza con los errores de siempre
17 de Agosto de 2010
El partido del sábado entre el Sevilla y el Barcelona ha sido el pistoletazo oficial para el inicio de la temporada futbolística en España. El encuentro de ida ha dejado un resultado abultado, 3-1, favorable al Sevilla y muy abierto para la vuelta, que se prevé emocionante e intensa. Pese a este inicio, a los que nos gusta esto del fútbol seguimos observando los errores de siempre.
Casi todo el mundo ha destacado que Guardiola jugase sin los mundialistas españoles y que eso fue demasiado ventaja para el equipo andaluz, pero lo importante también han sido dos detalles con nombre propio: Ibrahimovic y Kanouté. Mucho descanso, mucho joven y mucho mercado de verano pero han sido dos expertos del juego en el área los que consiguieron los goles más brillantes del inicio de la temporada. Y con el agravante que el sueco acalla así las bocas de quienes pedían su salida del FC Barcelona. Es un gran delantero que aún tiene mucho que decir en el fútbol español.
Este primer partido oficial da el pistoletazo de salida cuando aún quedan dos semanas mal contadas que faltan para el inicio de la Liga. Este periodo va a ser un arrebato de fichajes de segundo nivel, aunque nos los vendan como grandes operaciones. En este corto periodo se va a concretar la firma de los refuerzos que faltan en los equipos profesionales pero este año no esperen grandes operaciones en este tramo final por dos motivos: el primero por la crisis económica que afecta al fútbol español y segundo porque las grandes ligas están ya rodando o a punto de arrancar. Por ello digo que los grandes fichajes de esta temporada ya se produjeron con Villa para el Barcelona y Di María con el Madrid.
Es impresionante como empieza el campeonato británico. Con el 6-0 del Chelsea con un Drogba “matador”, o los empates del Liverpool frente al Arsenal (con colaboración “especial” de Reina) o del Manchester City en el difícil campo del Tottenham. La Bundesliga comienza este próximo domingo y la competición francesa lleva ya dos jornadas. Sólo el Calcio comienza con el retraso del fútbol español.
Ahora veremos el resultado de los fichajes. Me temo que sólo van a funcionar bien los jugadores que no cambian mucho de estilo (como será Villa, Di María, Canales o Pedro León, entre otros) y tengo mis dudas con jugadores como Khedira en el Madrid, Silva en el Manchester City o Valdez en el Hércules. El motivo de esta afirmación es doble: primero porque vienen de competir en un Mundial sin el suficiente descanso y oxigenación cerebral para asimilar el nuevo de sistema de juego al cambiar súbitamente de fronteras futbolísticas; y en segundo lugar, e indirectamente relacionado con el punto anterior, porque ninguno de los tres tienen un buen asesoramiento desde sus clubes en la cuestión del traslado personal y deportivo, tan importante en el mundo del fútbol profesional y tan olvidado, que a veces requiere un apoyo personal específico, completado con las modernas técnicas de coaching deportivo.
Es sorprendente que jugadores por los que se pagan varios millones de euros no cuenten con un servicio de apoyo de los clubes para estos temas que afectan directamente en el rendimiento de un jugador y luego escuchamos la ya manida y mal usada frase de “necesita adaptación”.
Queridos dirigentes, no es cierto. Un jugador no requiere un periodo de adaptación. Un jugador lo que necesita es profesionales específicos que le ayuden en su traslado e integración, tanto deportiva como, sobre todo, personal. Y sin estos pequeños detalles a veces no logramos descubrir a los grandes jugadores, desperdiciando una gran inversión por no tener técnicos que cobran muy poco en comparación con el producto al que protegen y ayudan.

