La crisis del fútbol español: el Eurovillarreal en descenso
La clasificación de la Liga Española nos da las claves de la crisis del fútbol español: Un Real Madrid liderando cómodamente la clasificación, fruto del trabajo de Mourinho que ha recuperando a un delantero como Benzema y en el que cada vez se ve como menos importante a Cristiano Ronaldo; seguido de un Barça liderado por Guardiola y que aunque juega como los ángeles, necesita la inspiración de Messi para desatascar partidos. Y cuando el argentino no está fino, pierde puntos en campos accesibles.
Detrás de ellos el abismo: ningún equipo que pueda hacer sombra ni en España ni en Europa. Pero lo más preocupante es el descenso. La situación del Sporting de Gijón es habitual, suele coquetear con esta zona y su “oficio” en estas situaciones le permite salvar la categoría las últimas jornadas. Muy distinto es ver ahí al Zaragoza y al Villarreal.
El equipo aragonés en un despropósito de gestión. Deben hasta el respirar, y aún así han hecho burradas deportivas como comprar una plaza en Segunda B para el equipo filial estando en plena Ley Concursal, lo que deja en evidencia la relativa autoridad de los estamentos federativos y la dudosa capacidad de los administradores concursales, como ya quedó demostrado en el caso del Alicante CF, cuyos administradores autorizaron un convenio que no se ha cumplido.
Menos mal que el deporte tiene Justicia y los dos equipos, el profesional y el filial, son colistas en sus respectivas competiciones. Y eso que han cambiado de entrenador en la primera plantilla y Manolo Jiménez no ha podido debutar peor: con derrota contra el Racing de Santander, un rival para eludir el descenso.
Mucho más preocupante y ejemplo de esta crisis es el Villarreal, que por vez primera ha caído a puestos de descenso. Espero que se salve por el ejemplo que ha sido para el fútbol español (y que ahora no es, por cierto) Los amarillos fueron semifinalistas de Champions y sólo un error de Riquelme en el lanzamiento de un penalti impidió que el modesto conjunto castellonense disputara una final de la máxima competición de clubes.
La crisis se ceba con el Villarreal: aquel equipo que estaba haciendo una cantera a golpe de talonario que asustaba a equipos históricos como Espanyol, Barcelona, Madrid y Valencia se está desplomando. Su camiseta ya no luce ninguna publicidad. Ha quedado apeado de la Copa por un equipo de Segunda B y ya no juega ni un partido en Europa, donde ha sido colista de su grupo. Ha cambiado de entrenador y tampoco ha ganado su primer partido… pinta mal.
La mayor desgracia de la crisis del fútbol es su imagen publicitaria. Estuvo muchos meses anunciando en su pecho un aeropuerto sin aviones. Y ahora que no tiene estos ingresos el equipo no despega. Parece una mala broma, pero peor fue el “tocomocho” que sufrió su presidente, Fernando Roig, cuando pago una burrada de cientos de miles de euros al yernísimo Urdangarín por un informe de una decena de folios mal contados. Cuando las cosas no se hacen bien, se suele acabar mal.



